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Borja Jiménez

Entre mis aficiones se encuentra mi pasión por la estrategia, ya sea disfrutando de ella en forma de juegos de mesa como el ajedrez, sumergido en largas partidas propias de los videojuegos por turnos, o deleitándome con un buen libro que me ayude a extender mi conocimiento en la materia. De hecho, libros como El arte de la guerra o El príncipe, son una parte fundamental de mi repertorio más preciado.

Ligado a este último punto, se encuentra otra de mis grandes pasiones fomentada desde muy pequeño por mi padre, la historia.

Siempre he disfrutado engullendo grandes cantidades de información que me ayudasen a entender los orígenes del mundo en el que vivimos. Por ello, es frecuente encontrar entre mis lecturas apuntes con reseñas, libros de novela histórica que me proporcionan un espacio lúdico, así como volúmenes que repasan hechos históricos de distintas épocas. He de admitir, que en este ámbito siempre he sentido especial debilidad por los entornos biográficos, que me ayudan a recrear el contexto y las circunstancias de los personajes más reconocidos y trascendentales de la historia.

De la mano de estos personajes, camina mi afición por la arquitectura, en especial mi debilidad por aquellas construcciones que datan de la época romana y renacentista.

Sé que nunca podré crear grandes obras como las de Miguel Ángel, pero no dudo en aportar mi humilde granito de arena y dejar volar mi imaginación para, a través de mi creatividad, realizar construcciones mucho mas discretas. Es por ello, que uno de mis grandes hobbies consiste en realizar todo tipo de construcciones con los materiales que se encuentran a mi alcance.

Pero todas estas peculiares facetas, no me impiden realizar actividades mucho más triviales. Siempre me ha gustado cuidarme y es sabido por todo mi entorno lo mucho que disfruto del deporte. Por ello, siempre que me es posible, no desecho la oportunidad de disfrutar de un día de running o un buen partido de fútbol. Eso si, una vez concluida toda actividad, me gusta culminar la jornada con una buena pizza que es mi mayor debilidad.

No quisiera concluir pasando por alto otra de mis grandes pasiones. Hablo de la música, puerta abierta a un mundo de infinitas emociones en el que estuve a punto de hacer carrera como profesional. Por desgracia, un modelo de negocio en clara recesión unida a la mala situación del momento, dieron como fruto una precariedad laboral que hicieron que no pudiera dedicarme a aquello para lo que tanto me había preparado. Y sin embargo, aquí estoy.

Como diría Ortega y Gasset "Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, no me salvo yo"

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